Rutas y servicio
- Distancia y duración
- Horarios y retorno a base
- Recurrencia y ventanas operativas
- Variabilidad conocida de la operación
BaseFit convierte datos de rutas, vehículos y base en una decisión operativa: qué puede electrificarse con margen, qué necesita cambios y qué conviene dejar para una fase posterior.
No necesitamos una integración compleja para empezar. Trabajamos con la información disponible y dejamos explícitos los supuestos cuando faltan datos.
El objetivo no es calcular una autonomía teórica, sino comprobar si vehículo, ruta y recarga funcionan juntos con suficiente margen.
Partimos del consumo de referencia y de la exigencia de la ruta. Aplicamos márgenes y escenarios para representar condiciones menos favorables que el caso nominal.
Contrastamos la demanda con la batería utilizable, el SOC de salida, la reserva mínima y el margen operativo definido para la flota.
Cada combinación se evalúa por margen energético y restricciones operativas. Una ruta que solo funciona en condiciones ideales no se considera una decisión robusta.
La electrificación también debe caber en las horas disponibles para cargar, en la potencia de los cargadores y en la capacidad de la base.
BaseFit permite tensionar los supuestos para identificar rutas o configuraciones demasiado sensibles antes de convertirlas en CAPEX.
Comprobamos cómo cambia el margen cuando aumenta la demanda energética.
Evaluamos qué ocurre si el vehículo no empieza la jornada en el estado de carga previsto.
La capacidad de la base puede revisarse con menos puntos de carga disponibles.
Probamos si retrasos o menor tiempo en base comprometen la siguiente salida.
La calidad del resultado depende de la calidad de los datos. Cuando no existe telemática o una medida directa, trabajamos con referencias y supuestos explícitos, aplicamos reservas operativas y señalamos dónde la incertidumbre puede cambiar la decisión. BaseFit es una herramienta de decisión y planificación; no sustituye la homologación del vehículo, el proyecto eléctrico ni la validación técnica del instalador.
El análisis prioriza decisiones y límites operativos. No entrega solo una cifra de autonomía o una lista genérica de vehículos.
Qué rutas tienen encaje, cuáles están en el límite y cuáles conviene posponer.
Qué candidatos ofrecen margen suficiente para cada tipo de operación analizada.
Dónde limitan la potencia, los cargadores o las ventanas disponibles.
Una propuesta para empezar por la parte de la flota con menor riesgo operativo.
Qué cambia cuando empeoran las condiciones y qué decisiones son más frágiles.
Qué datos se han utilizado, qué se ha estimado y dónde conviene mejorar la información.
Partimos de un consumo de referencia del vehículo o de datos reales cuando están disponibles y lo relacionamos con la ruta y los márgenes definidos. El análisis puede tensionarse con escenarios de mayor consumo para comprobar cuánto margen queda antes de considerar una ruta robusta.
No necesariamente. El análisis distingue la energía utilizable de la capacidad nominal y trabaja con un SOC de salida y una reserva mínima. Así evitamos tratar el 0–100 % de la batería como si fuese siempre una ventana operativa disponible.
Mediante escenarios y factores de seguridad sobre el consumo y la energía disponible. La intención no es adivinar un día concreto, sino comprobar si la decisión sigue funcionando cuando las condiciones dejan de ser ideales.
Se puede empezar con Excel, CSV o una muestra estructurada de rutas y horarios. Los supuestos quedan identificados para que puedan sustituirse por datos medidos cuando estén disponibles.
Evalúa si la energía que necesitan los vehículos puede entregarse dentro de las ventanas disponibles y con la infraestructura considerada. Para un proyecto eléctrico definitivo siguen siendo necesarios el estudio y la ingeniería correspondientes.
Con estos datos podemos confirmar el encaje y proponerte el alcance adecuado.
Análisis desde 1.490 € + IVA.